En la campaña de arroz del 2024, la superficie cultivada en España alcanzó las 81.285 hectáreas, con una producción total de 576.500 toneladas, siendo las principales regiones productoras Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y Extremadura. El control de malas hierbas, especialmente las gramíneas como Echinochloa spp. y Leptochloa spp., ha sido un desafío creciente debido a la resistencia a herbicidas. Las resistencias a herbicidas inhibidores de la ALS y de la ACCasa (los más utilizados en este cultivo) han aumentado, lo que ha provocado un incremento de costes y pérdidas en la producción. Para mitigar estos problemas, se recomienda estrategias como la rotación de herbicidas, así como el uso de métodos de control no químicos. En este trabajo se presentan datos del cultivo de arroz en Extremadura en los últimos años, así como una actualización de los métodos de control utilizados y los casos de resistencia a herbicidas confirmados.
En Extremadura, en los últimos años se está produciendo una lenta disminución de la superficie del cultivo, con bajadas puntuales muy importantes en algunas zonas debido principalmente a la falta de disponibilidad de agua. Las razones de este descenso son varias: menor rentabilidad de cultivo por el estancamiento de precios, sumado a un aumento de costes de producción, una escasez de productos fitosanitarios utilizados en la lucha contra plagas, enfermedades y malas hierbas que ha causado una mayor proliferación de estas en el cultivo, repercutiendo en aumentos de costes y disminuciones de producción. En los años 2019-2021, la superficie se mantuvo alrededor de las 21.000 hectáreas, siendo en 2022 de tan solo 2.053 hectáreas debido a la falta de disponibilidad de agua en ese año, iniciando una recuperación de la superficie en 2023 con 13.140 hectáreas y llegando en la campaña 2024 a 19.300 hectáreas (Tabla 1).
